Conozca a fondo los secretos de la pesca deportiva de la carpa

La pesca de agua dulce es una actividad outdoor que cada día gana más adeptos. Entre las diversas especies piscícolas que pueblan cauces fluviales y embalses, los ciprínidos acaparan buena parte de la dedicación de los aficionados, siendo la pesca deportiva de la carpa una de las más apasionantes. Para su práctica se cuenta con un generoso catálogo de productos preparados para la pesca de la carpa, capaces de acercar al pescador, junto con su pericia, al mayor grado de satisfacción. En principio, la pesca deportiva de la carpa no es una especialidad excesivamente difícil salvo que vaya orientada a capturar grandes ejemplares.

La carpa, un pez audaz y listo

La carpa no es precisamente uno de los peces que mayores facilidades concede al pescador para su captura. Una vez que ha mordido el anzuelo, despliega un ingente caudal de energía y de artimañas para liberarse. No es anecdótico que ejemplares veteranos conduzcan el anzuelo hasta un fondo pedregoso con vistas a frotar el sedal en las asperezas y forzar su desgarro. O comprobar cómo, refugiados entre arbustos, salten reiteradamente fuera del agua si fracasan en su objetivo de liberarse con la argucia anterior.

Cinco modalidades de pesca de la carpa

La pesca deportiva de la carpa admite hasta cinco variantes llamadas: a la inglesa, a fondo, al coup, a mosca y el carpfishing (la específica de grandes ejemplares). Es habitual entre los pescadores noveles iniciarse bajo la variante a fondo, que con el tiempo, suele ir cediendo terreno a otras modalidades consideradas más profesionales. Por norma general, de la que solo se aparta la modalidad a mosca, se requiere un cebado previo de la zona donde se vayan a intentar las capturas, de lo contrario resulta complicado tener éxito.

La modalidad estrella: el carpfishing

Consiste en delimitar previamente un punto donde abunden las grandes carpas, por su exigencia y espíritu deportivo está ganando terreno a pasos agigantados. Requiere sofisticadas técnicas y cebos muy trabajados como chufas y granos específicos para esta pesca, con los que provocarlas a morder el anzuelo.

Una vez escogida la localización se practica el cebado y se lanzan, muy ajustadamente a su centro, los cebos montados. Tras 2 o 3 horas de obligada espera, vuelve a cebarse la zona en el lugar exacto donde se arrojaron los boilies con anzuelo.

A partir de aquí, ha de confiarse a la suerte el logro de pescar carpas que superen los 20 kilos. Individuos de tal calibre han alcanzado ese desarrollo por su astucia para superar situaciones de riesgo, lo que les hace especialmente recelosos en presencia de un cebo. Los expertos en pesca deportiva de la carpa coinciden en asegurar que una gran carpa observará cautelosa la zona en la que congéneres suyos más bisoños están alimentándose sin ser capturados, decidiéndose a comer una vez descartado el peligro.

La pesca deportiva de la carpa

Los formatos de los cebos

El mercado de alimentos para la práctica de la pesca deportiva de la carpa ofrece dos clases de cebos según su formato físico: los boilies o bolitas esféricas y los pellets, también esféricos pero biselados y con un orificio en su centro. Ambos están fabricados con productos vegetales, básicamente cereales y leguminosas suplementados con colorantes, saborizantes y odorizantes.

Los granos para la pesca de la carpa

  • El maíz dulce destaca por su rápido efecto, siendo prontamente reconocido como un alimento natural, lo que, en consecuencia, le da una aceptación inmediata. Su excelente digestibilidad da margen a un elevado consumo sin que el pez sufra consecuencias. Y otro punto a su favor, al margen de su bajo precio, es su buen manejo, derivado de la consistencia que tiene una vez pinchado en el anzuelo.
    Para su preparación, debe hacerse hervir el grano en un recipiente con agua hasta doblar el volumen, dejándolo tapado en suave ebullición durante hora y media. Seguidamente, el maíz y el agua de cocción se mantienen en recipientes cerrados herméticamente durante 2 o 3 días, lo que completará el proceso con una fermentación alcohólica.
  • El trigo es aconsejable en primavera, mezclado con otros granos. Para prepararlo, vale el método descrito anteriormente, pero reduciendo el tiempo de cocción.
  • El altramuz, rico en proteínas, es ideal para otoño y muy práctico en fondos cenagosos, por tener una superficie que le impide hundirse en el lodo.
  • El cañamón quizá sea el cebo más atractivo para la carpa, pero su empleo continuado crea dependencia y rechazo de otros cebos, por lo que es preferible usarlo como complemento.

Manejo de las chufas para la pesca de la carpa

La chufa es, sin duda, uno de los mejores bocados para este exigente pez, del que, no obstante, no debe abusarse. Ya que a diferencia del maíz, por ejemplo, no tiene un efecto instantáneo, requiere un acostumbramiento por medio de cebados previos. La variante más recomendable para el cebado es la chufa micro, por su mayor concentración de azúcares y grasas. Es muy palatal por su alto contenido en azúcar que los peces son capaces de detectar. Además, al ser tan dura, cuando el pez la mastica, se oye el chasquido a gran distancia.

En su preparación, en aras de evitar la posible muerte de las carpas, es indispensable un remojo previo de 24 horas que dé paso a una cocción de media hora, finalizada cuando el agua se impregne del aroma del azúcar liberado por la chufa. El mantenimiento de todo ello en un recipiente cerrado durante 3 días da como resultado que las chufas queden atrapadas en un gel azucarado.

Los derivados de la chufa: harina y aceite

Entre los productos preparados para la pesca de carpas, un excelente recurso es la harina de chufa, apta tanto para el engodo como para preparar boilies. Muy aceptada entre los pescadores por dar una textura suave y cremosa que entusiasma a las carpas. Por su contenido en grasas, ayuda a conservar la humedad de los otros ingredientes.
El aceite de chufa es muy eficaz en la pesca de grandes ejemplares y un ingrediente inigualable para confeccionar boilies.

La gran ventaja de usar granos y chufas para la pesca de carpa reside sin duda en una sencilla preparación fácil y un reducido coste, lo que hace esta práctica deportiva más cómoda y barata.

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