Como hemos advertido previamente, es muy importante cocinar bien los granos antes de utilizarlos como cebo, dado que un grano crudo o mal cocinado puede ser especialmente dañino para las carpas. El maíz es uno de los casos donde más concienzudamente se debe hacer la preparación, pero posteriormente es posiblemente uno de los más eficaces. Este maíz gigante no es un producto genéticamente modificado, sino que procede de la región Andina de Perú y su tamaño oscila entre 18 mm – 24 mm.

  • Poner el maíz en remojo en un recipiente con agua templada y cerrarlo con una tapa. Dejar así durante toda la noche. El maíz ganará tamaño debido a su rehidratación, por lo que es interesante dejar que el agua este unos 6 o 7 centímetros por encima del producto para que se pueda hacer la rehidratación completa.

Tiempo de remojo recomendado: 24 horas

  • A continuación meter el producto, que aún seguirá un poco duro, en una olla a presión con agua, para cocerlo. Asegurarse que el agua hierve vigorosamente al menos los primeros 30 minutos.

Tiempo de cocción recomendado: 40 minutos

  • Una vez dejado reposar y el maíz esté a temperatura ambiente, lo introducimos en un recipiente hermético donde lo dejaremos reposar durante toda la noche, favoreciendo así el principio de germinación y empezando con la fermentación del grano. Se requieren aproximadamente 48 horas para la fermentación óptima.